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Foto: Rafael López Moner

Antes de ponerte en marcha deberías pararte un minuto y reflexionar con sinceridad sobre si estás preparado para ascender al Aneto con seguridad. Las siguientes preguntas te permitirán valorar no solo tus capacidades físicas y técnicas, sino también las del resto de personas que te acompañan en la ascensión.

  • ¿Has realizado jornadas en montaña de más de 10 horas de duración?
  • ¿Estás habituado a realizar actividades con más de 1 200 metros de desnivel?
  • ¿Te sabes desenvolver con soltura por terreno de alta montaña? ¿Sabes usar un piolet y andar con crampones?

Si tú, o una parte importante del grupo, no responde afirmativamente a todas estas preguntas es que no estás preparado para la ascensión, En este caso deberías plantearte otros objetivos de menor envergadura que te sirvan como entrenamiento antes de dirigirte al Aneto, o contar con los servicios de un guía de montaña.

Antes de salir

Has consultado los accesos a los dos puntos de inicio y sabes si puedes acceder con vehículo privado, o si el acceso está restringido y solo es posible hacerlo con autobús.

Te has informado de las rutas que ascienden a la cumbre del Aneto, tanto por su cara norte desde la Besurta como por su cara sur desde el puente de Coronas.

En el caso de que decidas ascender por la ruta norte y hacer noche en el refugio de La Renclusa, has llamado para consultar la disponibilidad de plazas y has reservado la tuya.

Tu ropa y equipo son adecuados para realizar esta actividad de alta montaña.

Tu mochila contiene todo lo necesario.

Has consultado la previsión meteorológica.

Eres consciente de que el recorrido para ascender al Aneto por cualquiera de sus vertientes nos obliga a usar crampones y piolet para cruzar el glaciar del aneto

Conoces la existencia de un tramo de cresta antes de llegar a la cima: el Puente de Mahoma.

Conoces los condicionantes en cuanto a progresión y señalización que te vas a encontrar en la ascensión.

Tienes claras las zonas de posible cobertura telefónica por si tienes una emergencia y necesitas llamar al 112.

Tienes claro los horarios totales y parciales de tu ruta.

¡Ahora solo falta ponerse a caminar! Pero no te relajes, en la montaña y más en alta montaña es necesario que no bajes la guardia. Debes prestar atención a todo tu entorno, la evolución de la “meteo”, el estado del grupo, el material… Solo así podrás anticiparte a cualquier incidente y serás capaz de actuar de la forma adecuada, siempre con prudencia y sentido común.

¿Y si no estás preparado?

Pues lo dicho: valora muy seriamente “entrenarte” un poco más en las particularidades de esta cima realizando otras actividades de menor envergadura y/o dificultad, o plantéate muy seriamente dejarte acompañar por un guía de montaña.

Al fin y al cabo, ¡se trata de disfrutar de la ascensión de una manera segura!

 

Progresión y señalización Los Guías

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