material-piolet-y-crampones-glaciar-aneto-montañaBuena parte de la ascensión a la cima del Aneto discurre sobre nieve o hielo, dependiendo del estado del glaciar. Eso es así incluso en los meses de verano. Por ello, todo aquel que quiera acometer esta actividad debe llevar en la mochila piolet y crampones y usarlos en el momento en que la nieve o el hielo aparezcan en el camino.

 

¿Siempre debemos llevar piolet y crampones para ascender al Aneto?

La respuesta es SI, y no solo eso: también es necesario que los sepas utilizar.

Los crampones sirven para asegurar cada paso que damos sobre la nieve dura o el hielo del glaciar, evitando que nos resbalemos y que caigamos pendiente abajo.

El piolet sirve para autodetener una posible caída que podamos sufrir sobre ese nevero o glaciar, cosa que nos puede suceder a pesar de llevar crampones en los pies (por despiste, desequilibrio, enganche de un crampón en el otro, etc.).

En cualquier caso, cuando lleguemos a terreno nevado deberemos de sacar el piolet de la mochila y, si hemos comenzado nuestra ascensión a una hora prudente, ponernos los crampones en las botas, pues a primera hora de la mañana la nieve suele estar dura por el rehielo nocturno.

El piolet

El piolet es una herramienta que nos permite autodetener una caída en caso de deslizamiento incontrolado por una pendiente de hielo o nieve. Además, nos ofrece un punto de apoyo extra, a modo de bastón, proporcionándonos mayor estabilidad a la hora de progresar por terrenos nevados.

Existen muchos tipos de piolets, rectos, curvos, más ligeros o menos, pero para ascender al Aneto funcionan perfectamente los piolets de mango recto. La longitud del piolet será adecuada cuando, cogiendo el piolet desde la cruz y dejando el brazo en posición normal, el regatón (punta) del piolet nos llegue a la altura del tobillo.

Los crampones

Los crampones son unas herramientas metálicas con puntas que se acoplan a la suela de las botas y que proporcionan mayor adherencia al caminar por clavarse sobre hielo o la nieve.

¡Atención, no todos los crampones valen para cualquier tipo de bota! Existen diferentes tipos de sistemas de fijación en función de las botas que vayamos a utilizar.

  • Fijación mediante correas: consiste en una correa que une dos piezas de plástico donde encaja la talonera y la puntera de nuestra bota. Este tipo de fijación tiene la ventaja que se fijan mediante correas, adaptándose perfectamente a una bota de trekking flexible, las más usadas en las montañas en verano. Por el contrario, este tipo de fijación resulta un poco incómoda de colocar y hay que estar pendiente de la tensión de las correas.

 

  • Fijación semi-automática: este tipo de fijación consta de una pieza en la talonera que se fija en una pestaña que encontraremos en la parte posterior de las botas semirígidas y rígidas. Es un crampón muy polivalente y de rápida colocación, pero no se pueden emplear con botas flexibles (bota de trekking).

 

 

 

  • Fijación automática: comparte la misma pieza plástica en la parte posterior del crampón que sus compañeros de fijación semi-automática, pero estos disponen también de una barra en la zona delantera que encaja en otra muesca en la parte anterior de nuestra bota. Este tipo de crampón está pensado para usarse con botas rígidas.

 

Independientemente del tipo de crampón, algo muy recomendable es el antiboot o antizueco. Este consiste en una fina lámina de material plástico que cubre el hueco entre el crampón y nuestra bota y evita la formación de zuecos en la base del crampón. Cuando esto ocurre, las puntas del crampón no se clavan correctamente sobre la nieve o el hielo, y tendremos más posibilidades de sufrir un resbalón.

¿Cómo progresaremos con piolet y crampones?

Una vez entremos en el nevero o el glaciar, deberemos llevar el piolet en la mano, la zona afilada de la hoja hacia delante y siempre el piolet en la mano interior a la ladera (monte). El piolet nos servirá para frenar una caída en caso de que esta se produzca –autodetención– y como un punto más de apoyo mientras andamos.

En caso de caída, la forma correcta de proceder es agarrar el piolet por la cruz (zona de intersección de la hoja y el mago) con una mano y con la otra el mango, y clavarlo en la nieve.

Con los crampones caminaremos con los pies ligeramente separados para evitar engancharnos con el pantalón o con las mismas correas, clavando todas las puntas en la nieve dura o hielo para que el crampón agarre de manera eficiente.

Aquí tienes más información de cómo progresar con piolet y crampones.

¿Y si no tengo el material?

En el valle de Benasque existen tiendas y empresas de guías donde podrás alquilar el material y te recomendarán el más adecuado para tu ascensión al Aneto.

Pero recuerda que no solo deberemos llevar este material en nuestra mochila: también tendremos que saber utilizarlo y estar entrenados y habituados en su manejo. Si no estás formado y habituado en el uso de este material de seguridad, no dudes en formarte. Ponte en contacto con los guías locales, o aprende y practica su uso en otras actividades de menor envergadura antes de acometer la ascensión al Aneto.

 

Mochila La Renclusa

Glaciar del Aneto