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Montañeros en la ascensión al Aneto con Esquís

Imagen aérea de la ascensión al Aneto con esquís. Foto: Gerardo Bielsa, 15 de abril de 2018

La ascensión al Aneto con esquís es una de las actividades clásicas de los  esquiadores de montaña o travesía, no sólo por ser la cumbre más alta del Pirineo sino también por sus casi 1.400 m de descenso desde la antecima hasta el Plan d’Aiguallut.

Aunque se trata de una actividad frecuentemente planteada para final de temporada (mayo y junio), cuando ya no quedan grandes descensos en otras cimas, cada vez se ven más montañeros esquiándolo en cualquier momento del invierno.

La clara orientación norte de esta ruta provoca que a veces la nieve se mantenga apenas sin transformar durante muchos días, con las ventajas (esquiar en nieve polvo) e inconvenientes (esquiar en nieve poco transformada y, por lo tanto, poco estabilizada) que ello supone.

Antes de empezar… #PlanificaEquipaActua

Además de hacer tu #PlanificaEquipaActua para montaña invernal, recuerda consultar y estudiar atentamente el Boletín de Peligro de Aludes para el día de tu actividad.

Además, para la zona del Aneto está disponible la cartografía ATES o Escala de Clasificación del Terreno de Aludes, puedes consultarla en este enlace. Te ayudará a que puedas hacer una correcta elección de tu itinerario en función de la experiencia del grupo y del grado de peligro de aludes presente.

Rutas para la ascensión al Aneto con esquís

Se pueden plantear dos rutas habituales de ascenso, ambas desde el Refugio de La Renclusa: por el Portillón Inferior o por el Portillón Superior. Para acceder al refugio de La Renclusa en invierno será necesario aparcar el coche en El Vado o el Hospital de Benasque y acceder al refugio tras dos horas de marcha. Puedes consultar la descripción y mapa de la ruta en la ficha de acceso invernal al refugio de La Renclusa.

La ruta por el Portillón Inferior es menos frecuentada que la del Portillón Superior (que es, a su vez, la ruta normal en verano). Elegir una u otra será una decisión personal, aunque hay que tener en cuenta que si la temporada está avanzada es probable que la ruta del Portillón Inferior no mantenga continuidad de nieve. Sin emabrgo, la ruta por el Portillón Superior exige siempre descalzarse los esquís, mientras que la del Inferior permite pasar con los esquís puestos.

A continuación se describen las dos rutas, extraídas del libro Rutas con Esquís / Pirineo Aragonés. Tomo IV, de Jorge García-Dihinx.

De la Renclusa a la cota 2550

Desvío ruta Portillón Inferior/Portillón Superior. Jorge García-Dihinx.

Desvío ruta Portillón Inferior/Portillón Superior. Jorge García-Dihinx.

Desde el refugio de La Renclusa (2.140 m) saldremos al SW por una zona llana inicial. Tras terminar el llano continuaremos al Sur en zona de más pendiente, remontando con zetas conforme la pendiente coge inclinación. Tras unos primeros 300-400 m de mayor inclinación (cuchillas si hay nieve dura al alba en primavera), la pendiente se suaviza en la cota 2.550 m. A nuestra izquierda, toda la cresta de los Portillones nos limita el paso y nos permite seguir sin miedo a perdernos.

En esa zona más llana podemos decidir si seguimos en la ruta más transitada, que sube al Portillón Superior, o si nos alejamos de ella para pasar por el Portillón Inferior (su acceso puede no tener nieve si vamos muy avanzada la temporada). Este paso es menos conocido porque en verano se elige la ruta del Portillón Superior para evitar el cruce del glaciar.

Pero el Portillón Superior siempre exige descalzar esquís, mientras que en el Inferior puedes pasar con ellos puestos.

Cruce por el Portillón Inferior (2736 m)

Paso por el Portillón Inferior. Jorge García-Dihinx.

Paso por el Portillón Inferior. Jorge García-Dihinx.

En la zona llana a 2.550 m torceremos a la izquierda (E), hacia la cresta de los Portillones y remontaremos bordeando la muralla por la izquierda para encaramarnos a la brecha o paso que hay a la derecha del pico del Portillón. Atención, no confundir con el Falso Portillón, situado más a la izquierda, al lado del pico de La Renclusa (el primer gran pico rocoso de toda la cresta).

Para llegar al Portillón Inferior pasaremos primero bajo el pico del Portillón, subiendo en diagonal al Sur. Tras pasar pegados a su cara oeste saldremos al llano del Portillón Inferior, desde donde ya veremos toda la ruta al Aneto, limpia, sin procesiones de gente. Si hay suficiente nieve, entraremos en diagonal sin descalzarnos, solo perdiendo unos metros de altura para rodear una loma rocosa (atención porque este paso en ocasiones puede presentar cornisa). Así entraremos como príncipes en ruta hacia el glaciar del Aneto. Seguiremos al Sur, por una larga y suave diagonal, sin necesidad de hacer ni una zeta y confluyendo arriba con la ruta normal.

La ruta por el Portillón Inferior afronta el cruce del glaciar desde una cota más baja, por lo que también es una ruta más expuesta a posibles aludes que se desencadenen desde la ruta normal.

Cruce por el Portillón Superior (2895 m)

El Aneto desde el Portillón Superior. Jorge García-Dihinx.

El Aneto desde el Portillón Superior. Jorge García-Dihinx.

Para cruzar por el Portillón Superior seguiremos la ruta de la mayoría de los grupos, al Sur, hasta hacer el cruce a la cresta de los Portillones. En un llano en la cota 2.850 m giraremos a la izquierda (E) para entrar en diagonal hacia la cresta. Subiendo hacia el Portillón podremos divisar un pluviómetro, que realmente está situado más alto que el Portillón. Si llegamos hasta él deberemos perder altura para buscar el paso del Portillón Superior, más abajo.

Allí, al asomarnos, veremos por fin la bella estampa del Aneto y su glaciar. Deberemos descalzar esquís para descender a pie unos 20-30 metros. Desde allí tenemos la diagonal que surca al Aneto en dirección SE. Es una larga y monótona traza, sin ninguna zeta, que gana altura muy lentamente y a ratos es horizontal. Por ella llegaremos finalmente a las inmediaciones del collado de Coronas (3.208 m).

Del Collado de Coronas a la antecima del Aneto

Tras el llano del collado tendremos la parte final al Aneto, donde la pendiente aumenta, debiendo trazar zetas por zona amplia, hacia el NE y luego al SE, para rodear el hombro de la Punta Oliveras (3.292 m). Luego la ladera se estrecha y finalmente se suaviza al llegar a la antecima del Aneto, de la que nos separa el famoso paso de Mahoma.

Puente de Mahoma, 3400 m

Puente de Mahoma al Aneto desde la antecima. Foto de Jorge García-Dihinx.

Puente de Mahoma al Aneto desde la antecima. Foto de Jorge García-Dihinx.

Se trata de una travesía horizontal que se desarrolla sobre grandes bloques. No tiene especial dificultad de escalada (grado I), pero sí mucha exposición, con caída a ambos lados. Recordad que en montaña no debemos confundir dificultad con exposición y es esta última la que nos debe guiar a la hora de tomar decisiones. Con roca seca se cruza bien, sin crampones, y es preferible guardar el piolet, que solo estorbará. En condiciones invernales, los crampones serán necesarios y, quizás también, que el primero del grupo vaya guiando al resto y limpiando la cresta de nieve. Una cuerda puede hacer de “quita-miedos” y asegurar a los más noveles, aunque la mejor ayuda es ir diciendo al principiante dónde poner la mano y el pie en cada paso. En realidad son solo unos pocos metros.

Tras el paso de Mahoma, nos quedará una breve y suave ladera a pie hasta la cima de las cimas… el Aneto (3.404 m).

Descenso directo a Aiguallut

El descenso clásico de final de temporadas suele realizare directo a Aiguallut, eligiendo la línea de máxima pendiente, al Norte y algo a la derecha, pasando más abajo al lado de una morrena (a la derecha) que simula un halfpipe de skate. La parte final del descenso nos llevará a entrar en el valle de Barrancs, que seguiremos al NW hasta la confluencia con al Plan d’Aiguallut.

Solo nos quedará recorrer el Plan Baixo d’Aiguallut y volver a la Besurta, preferiblemente por la derecha, donde desagua al fondo el plan d’Aiguallut, sin remontar la loma habitualmente marcada a la izquierda. A pesar de ser un gran descenso, esta opción tiene la pega de tener que recorrer luego el llano de Aiguallut y el camino de vuelta a la Besurta, que nos puede llevar una hora más.

Vuelta a La Renclusa y Besurta por el Portillón Inferior

Si queremos la ruta más corta para volver a La Renclusa o incluso a la Besurta a final de temporada, esa opción es la del Portillón Inferior (el superior nos obligará a descalzar), aunque la esquiada en diagonal no será tan espectacular. Para ello esquiaremos la primera pala hasta el collado de Coronas y luego trazaremos una diagonal al Norte, un pelín por debajo de nuestra huella de subida, apuntando un poco por debajo del Portillón Superior (pero no demasiado que caigamos al ibón del Salterillo), de manera que si vamos con la suficiente inercia podremos pasar el Portillón Inferior sin tener que remar o muy brevemente.

Desde allí, podremos bajar esquiando (salvo en temporada muy avanzada) hasta La Renclusa y luego apurar la nieve que suele conservarse muy bien en el barranco de La Renclusa hasta cerca de la Besurta, acortando mucho la vuelta.

Panormámica de las rutas para ascender el Aneto con esquís. Jorge García-Dihinx.

Panormámica de las rutas para ascender el Aneto con esquís. Jorge García-Dihinx.

Mapa de las rutas para ascender el Aneto con esquís

Mapa de las rutas para ascender el Aneto con esquís

Aneto Seguro agradece  a Jorge García-Dihinx, autor del blog de La Meteo que Viene y de los libros Rutas con Esquís / Pirineo Aragonés los textos y algunas de las fotografías de esta entrada.

Rutas con esquís, tomo IV. Pirineo Aragónes. Jorge García-Dihinx Rutas con esquís, tomo III. Pirineo Aragónes. Jorge García-DihinxRutas con esquís, tomo II. Pirineo Aragónes. Jorge García-Dihinx Rutas con esquís, tomo I. Pirineo Aragónes. Jorge García-Dihinx

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